martes, 7 de febrero de 2017

¡En cuántas luces debo encontrarme!
Donde las raíces se presienten, cada cuerpo sujeta su anhelo, sus verdades y miserias.
Cuánto igual nos pretendemos y en cambio, qué distintas sombras nos persiguen...
Calle abajo me duele el alma, vertiente de penas que no puedo secar.
Tan lleno el mundo, tan sola la vida...

martes, 24 de enero de 2017

Sin demás...

A ti, que te crees de mi, que me crees tan tuya...
No es tan difícil entender que una mente flexible no se doblega, aprende; que un cuerpo flexible no se rompe, se deja llevar, que un corazón flexible no se seca, se hace grande o se hace chico, se adapta. No es tan difícil entender que mis veneros desembocan en el mar, que navegan mis penas en pateras y cualquier corriente se las lleva. No es tan difícil entender que sentir como yo siento no es respirar por amor ni vivir del aire; es soñar en cada vuelo, es nacer en cada sueño y morir a tres mil pies para caer rendida de nuevo a la vida. No es tan difícil saberme de nadie y sentirme en cualquier lugar.
No te equivocas, no. Me tienes cuando eres y me voy cuando no estás.

NOTÁNDOTE

Me gusta cuando te haces letra,
Te estaré esperando.
Lo sé.
Sin saber por què he puesto tu nombre al amor; ya ves, a mi que me gusta el predicado, dejé mi alma a merced de ser sujeto... No importa qué queda de mi en tí, ni qué llegaste a ser. Quizás ese poco que nadie fue, que marcó ninguna diferencia pero que a diferencia de otros entes, marcaste la vida que me queda dentro.
Te escurres de la memoria, te argumentas escondido en el no ser de nadie, en la incoherencia de tu ser así. Y no sabes que no me importa, que de algo debo llenar mis frases, mis ganas, mis recuerdos... Si tengo que hacerte, te haré. Si nunca te tuve, serás nostalgia. Y si no existes siquiera, si no existes, tendré lo que siempre quise.
Y estas malditas notas chocándome contigo... No importa que no seas. Estarás.

martes, 10 de enero de 2017

La cita.

Tú y yo nos sentaremos a las 7:30, después de haber inspeccionado el cuerpo del delito.
Te invitaré a mirarme de frente, a sentirte culpable, a querer morirte en el veneno que derramo por ti.
Te explicaré lo inexplicable y quiero que entiendas el por qué de mi desnudez ambigua: necesito serte donde nadie te es.
Escucharé tu espacio, por si al llenarlo de letras descubro algún suspiro. Y enmudeceré donde quieras a lo largo del café, y en los besos que me pidas.
No quiero coaccionarte. No intentes reprimirme. A las 7:30 tenemos una muerte segura, de la que no quiero escapar...

A ese tú de usted...

Yo sé que a solas salgo perdiéndote, pero ¿crees que me importa? ¿Tú crees que me abrigo en tu recuerdo? ¿Crees que me asustan tus lagos mentales?
Te pierdes entre mis pies, bajo mis uñas. Enredado en tu ser descafeinado apenas pareces la madeja de un gato: crees jugar con él, dueño del juguete... Ja! ¡Qué paradigma!
Recuerdo un día que no supe qué sentir. Entonces, solté el miedo y sentí el vacío.
Y en el eco supe de mi más que en el espejo...

lunes, 26 de diciembre de 2016

Nosotros, los que somos así...

A veces es imposible navegarnos, hundirse en nuestras aguas hasta encontrarnos vivos, hasta sentir las mareas que nos mueven, que nos arrastran y que nos devuelven a tierra firme. Por eso es muy difícil mecer nuestras penas en otro barco y también por eso, vivimos encerrados en nuestro salvavidas.
No obstante, hay que intentar disfrutar del viaje. Y qué mejor manera que invitar a quien sentimos.

lunes, 12 de diciembre de 2016

A Sevilla...

Disculpe,
hoy no la miré. Pasé,
sí, pasé sin detener la mirada.
Discúlpeme.
No reparé en ese señorío
que amenaza con robarme el alma
cada mañana,
en los encajes de sus sombras
cruzando el río,
en los perfiles angostos
de estos sumideros
por donde desaparecen mis sentidos:
pura demagogia para absorberme...

No fijé la mirada, lo siento.
Me adueñé de mis ojos
como si tenerle delante me perteneciera.
Ya ve... como si yo existiera en su ausencia...
Como si caminarle tuviera los pasos contados: dibujos de serpientes venenosas
para mi inspiración.

Ya ve,
qué inepta esta mirada de hoy, Sevilla.
Entusiasmada en las orillas de la costumbre, sentir sin verla
desnudó mis caderas
para pasear de lado a lado
la emoción de perderme en esta tierra.

lunes, 28 de noviembre de 2016

¡Te olvidé!

¡Yo no sé por qué!
Dime tú...
¿Saciaste tu ego?
¿Lo saciabas?

¡Pendencieras charlas!
¿Te divertía?
De naturaleza muerta
tu alma... Tu no alma.

Y yo esperaba,
cansada,
incrédula,
profundamente perdida
en tus bajas aguas.

No sé por qué
creí rendida tu espada.
No sé...
te amaba...

Aprendí a sacarte
secando mis ganas,
podridas, saladas...

Y conseguí olvidarte
cada mañana.

Sí... cada mañana.




lunes, 21 de noviembre de 2016

Que soy yo...

No te preocupes, que nada cambiará. Yo seré la de antes, tú serás el de siempre y donde pusimos ilusiones vanas, dejaremos ilusión a secas. Siempre como antes, sin enterarnos de los cuartos, ni de las medias, repartiéndonos el alma entre paréntesis; discutiendo las sombras...
No te preocupes, que soy yo sin puntos suspensivos.