martes, 10 de enero de 2017

La cita.

Tú y yo nos sentaremos a las 7:30, después de haber inspeccionado el cuerpo del delito.
Te invitaré a mirarme de frente, a sentirte culpable, a querer morirte en el veneno que derramo por ti.
Te explicaré lo inexplicable y quiero que entiendas el por qué de mi desnudez ambigua: necesito serte donde nadie te es.
Escucharé tu espacio, por si al llenarlo de letras descubro algún suspiro. Y enmudeceré donde quieras a lo largo del café, y en los besos que me pidas.
No quiero coaccionarte. No intentes reprimirme. A las 7:30 tenemos una muerte segura, de la que no quiero escapar...

A ese tú de usted...

Yo sé que a solas salgo perdiéndote, pero ¿crees que me importa? ¿Tú crees que me abrigo en tu recuerdo? ¿Crees que me asustan tus lagos mentales?
Te pierdes entre mis pies, bajo mis uñas. Enredado en tu ser descafeinado apenas pareces la madeja de un gato: crees jugar con él, dueño del juguete... Ja! ¡Qué paradigma!
Recuerdo un día que no supe qué sentir. Entonces, solté el miedo y sentí el vacío.
Y en el eco supe de mi más que en el espejo...

lunes, 26 de diciembre de 2016

Nosotros, los que somos así...

A veces es imposible navegarnos, hundirse en nuestras aguas hasta encontrarnos vivos, hasta sentir las mareas que nos mueven, que nos arrastran y que nos devuelven a tierra firme. Por eso es muy difícil mecer nuestras penas en otro barco y también por eso, vivimos encerrados en nuestro salvavidas.
No obstante, hay que intentar disfrutar del viaje. Y qué mejor manera que invitar a quien sentimos.

lunes, 12 de diciembre de 2016

A Sevilla...

Disculpe,
hoy no la miré. Pasé,
sí, pasé sin detener la mirada.
Discúlpeme.
No reparé en ese señorío
que amenaza con robarme el alma
cada mañana,
en los encajes de sus sombras
cruzando el río,
en los perfiles angostos
de estos sumideros
por donde desaparecen mis sentidos:
pura demagogia para absorberme...

No fijé la mirada, lo siento.
Me adueñé de mis ojos
como si tenerle delante me perteneciera.
Ya ve... como si yo existiera en su ausencia...
Como si caminarle tuviera los pasos contados: dibujos de serpientes venenosas
para mi inspiración.

Ya ve,
qué inepta esta mirada de hoy, Sevilla.
Entusiasmada en las orillas de la costumbre, sentir sin verla
desnudó mis caderas
para pasear de lado a lado
la emoción de perderme en esta tierra.

lunes, 28 de noviembre de 2016

¡Te olvidé!

¡Yo no sé por qué!
Dime tú...
¿Saciaste tu ego?
¿Lo saciabas?

¡Pendencieras charlas!
¿Te divertía?
De naturaleza muerta
tu alma... Tu no alma.

Y yo esperaba,
cansada,
incrédula,
profundamente perdida
en tus bajas aguas.

No sé por qué
creí rendida tu espada.
No sé...
te amaba...

Aprendí a sacarte
secando mis ganas,
podridas, saladas...

Y conseguí olvidarte
cada mañana.

Sí... cada mañana.




lunes, 21 de noviembre de 2016

Que soy yo...

No te preocupes, que nada cambiará. Yo seré la de antes, tú serás el de siempre y donde pusimos ilusiones vanas, dejaremos ilusión a secas. Siempre como antes, sin enterarnos de los cuartos, ni de las medias, repartiéndonos el alma entre paréntesis; discutiendo las sombras...
No te preocupes, que soy yo sin puntos suspensivos.

martes, 15 de noviembre de 2016

DIARIO DE UN AMOR.

Señor,

Quizás debí cantar aquellas primeras letras... herrumbre de mi pena...
Quizás señor, mantenerme envuelta en mis enaguas restó prestancia a mi propio entendimiento... Y amé sin arrogancia. Y gasté la acera buscando no tenerme que ir. Y me hice chica. Y nací sin madre. Y me fuí sin salir siquiera.
En aquellos días señor, sus ríos de gloria mentían salinas desde mis ojos...
postillas para mi amor...

En aquellos días, viví muriendo un poco en cada uno de sus ecos ¡Qué lástima señor, que usted no lo vivió!

sábado, 5 de noviembre de 2016

¡Malditos zarcillos acoralados,
engarzados en metales
y clavados en la piel!
Esos recuerdos,
que de pronto me adornan el semblante,
me sonrosan el pasado,
me revientan en sonrisa la boca;
me derraman la mirada cara abajo...
Malditos momentos maravillosos,
con el alma contenida
y la moral callada.
Joyas reservadas a cualquier momento
que se vista de ti...

sábado, 29 de octubre de 2016

Reflexiones...

Algunos días son especialmente intensos; por la profundidad de sus circunstancias o por la permeabilidad de nuestro propio cuerpo. Son esos días que abren surcos profundos, donde sembrar lo que seremos mañana...